Crucero en goleta desde Bodrum a las islas del Dodecaneso Sur
Islas griegas, bahías turcas y confort en pensión completa
⚠️ Programa en camarote compartido temporalmente suspendido
El crucero en camarote en este itinerario no está disponible actualmente.
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Una fórmula en camarote con un itinerario por el sugerente golfo de Gökova.
Un Egeo doble: Turquía y Grecia, en un mismo aliento
Hay un momento, en unas vacaciones en goleta, en el que uno comprende que la verdadera diferencia no es «dónde estás», sino cómo llegas hasta allí. En el mar Egeo esto es aún más cierto: el paisaje cambia de forma casi imperceptible, como un degradado. Las costas turcas se vuelven verdes y recortadas, las islas griegas emergen en el horizonte como esculturas claras, y en medio se extiende un mar que parece diseñado para la navegación pausada.
El crucero en goleta desde Bodrum hacia las islas del Dodecaneso Sur nace precisamente de esta magia geográfica: partir de Bodrum (Halicarnaso, ciudad de historia y mar) y cruzar fronteras que hoy son líneas en un mapa, pero que en el mar se transforman en una experiencia única, hecha de fondeaderos, aromas, cocinas y atmósferas diferentes. Es una ruta con sabor a viaje de verdad: no un «resort flotante», sino un itinerario en el que la goleta se convierte en hogar y en un mirador privilegiado sobre bahías, puertos e islas.
Y aquí es importante ser claros, también para ayudarle a elegir mejor: esta página describe un programa en camarote compartido que en este momento está suspendido, pero la experiencia sigue siendo del todo realizable en exclusiva (goleta privada) o, si desea una fórmula ya lista, le recomendamos nuestro crucero por el golfo de Gökova, también con salida desde Bodrum.
Por qué elegir una goleta para el Dodecaneso
Si busca unas vacaciones en goleta entre Turquía y Grecia, probablemente ya tenga una imagen en mente: despertarse en una bahía diferente cada día, zambullirse en agua transparente incluso antes del café y bajar a tierra por la tarde cuando le apetezca, sin prisas y sin estrés. La goleta es perfecta para esto porque une tres cosas que rara vez conviven:
- Confort real (camarotes, aseos privados, tripulación, comidas)
- Ambiente tradicional (madera, una cubierta amplia, la vida al aire libre, una navegación «a medida del ser humano»)
- Libertad de ruta (bahías resguardadas, paradas, pequeños puertos, un ritmo flexible)
Además, el Dodecaneso es una zona que «funciona» en barco: distancias manejables, paisajes muy distintos entre sí y esa mezcla inconfundible de pueblos blancos, puertecitos de colores, ruinas antiguas y mar turquesa.
Las goletas: aire acondicionado, 6 camarotes, una vida a bordo sencilla y cuidada
A bordo encontrará 6 camarotes con aseos privados y aire acondicionado, pensados para garantizarle descanso e intimidad. Aquí conviene una nota honesta (que a menudo evita malentendidos): el camarote de una goleta no es una suite de hotel, pero es cómodo, funcional y acogedor. Las vacaciones se viven sobre todo en cubierta y en el mar, y precisamente ahí está su encanto: se mueve entre el sol, los baños, las paradas y los momentos de relax, y el camarote se convierte en su espacio personal para descansar bien.
El salón y la zona de comedor son el corazón de la convivencia: desayunos sin prisa, almuerzos frescos, cenas que saben a Mediterráneo y a Egeo. La tripulación (capitán, marinero, cocinero) está presente pero discreta: la sensación no es de «servicio invasivo», sino de atención constante. Y la pensión completa es una gran ventaja: le quita toda preocupación organizativa y le permite concentrarse en lo que de verdad importa: el mar.
El itinerario contado: un viaje que fluye, no una lista
(Itinerario orientativo: las paradas pueden variar según la meteorología, el viento, las aduanas y las decisiones del capitán.)
Bodrum: el primer atardecer da comienzo al viaje
El embarque en Bodrum ya forma parte de la experiencia. Llega por la tarde, sube a bordo y nota enseguida ese cambio de ritmo: la ciudad queda atrás, pero no desaparece — la vive de otra manera. Bodrum es elegante e histórica: Halicarnaso, Heródoto, el Mausoleo (una maravilla antigua), el castillo de San Pedro que domina el puerto. Tras instalarse en el camarote, la primera cena es una «bienvenida» al viaje: el mar delante, la madera bajo los pies y esa sensación poco común de haber elegido algo que no se consume con prisa.
Rumbo a Kos: «el jardín del Egeo» y la energía de la isla
Tras el desayuno y el briefing, la ruta pone rumbo a Kos, verde, luminosa, viva. Aquí el Egeo se hace isla de la manera más clásica: calles, puerto, paseos al atardecer, historia que aflora entre ruinas y detalles. Kos lleva consigo también un gran nombre: Hipócrates. Pero lo que de verdad conquista es el contraste entre el agua y la tierra fértil, entre la ligereza playera y la huella cultural. Regresar a bordo por la noche, después de la isla, es como volver «a casa» — solo que la casa, entretanto, está fondeada en una cala espléndida.
Gyali y Nisyros: el silencio y la fuerza de la tierra
Hay paradas que no gritan, y precisamente por eso permanecen. Gyali es una pausa de belleza: mar límpido, ritmo lento, el tiempo que se desgrana. Luego llega Nisyros, pequeña, volcánica, distinta. Es la isla que le hace sentir la geología bajo los pies: no solo una «isla bonita», sino un lugar con carácter. Saber que se encuentra en una isla con un volcán activo da a la jornada una profundidad particular, y por la noche — con la goleta fondeada — la calma parece aún más preciosa.
Symi: un escenario perfecto y un alma auténtica
Symi es uno de esos lugares que parecen diseñados para ser amados: edificios neoclásicos en tonos pastel, puerto elegante, ambiente tranquilo y sofisticado. Pero no es solo bella: es coherente, armoniosa, con una identidad clara. Aquí la jornada transcurre entre paseos, miradores panorámicos, pequeños detalles (un muelle, una taberna, una escalera, una fachada) que se vuelven recuerdos. La cena fondeados, con Symi de fondo, es el tipo de momento que le hace comprender por qué el mar es la mejor forma de llegar hasta aquí.
Datça y Kargi: entre lo práctico y la paz absoluta
El viaje alterna islas griegas y costa turca, y este es uno de sus puntos fuertes: cambia de atmósfera sin cambiar de «estilo de vacaciones». Datça tiene el encanto genuino de los lugares de mar habitados: los trámites aduaneros y un poco de tiempo libre se convierten en una ocasión para respirar la cotidianidad local. Después, Kargi: una bahía tranquila que parece hecha para invitarle a bajar el ritmo. Una tarde aquí es sencilla y perfecta: sol, baño, relax en cubierta y la sensación de no tener que demostrar nada a nadie.
Inceburun, Palamutbükü, Knidos: el mar más límpido y la historia que habla
Entre las paradas más memorables suelen estar las que unen mar y cultura de forma natural. Inceburun y Palamutbükü regalan agua cristalina, largos baños, una luz limpia. Y luego Knidos, donde la arqueología se encuentra con el mar: ruinas bien conservadas, un yacimiento fascinante y un atardecer que lo vuelve todo más intenso. Es aquí donde el crucero deja de ser «solo mar» y se convierte de verdad en Egeo: un entramado de belleza e historia que no pesa, sino que enriquece.
Karaada y Poyraz: los últimos baños, un viaje que termina bien
Hacia el final, la goleta le regala aún ese tipo de paradas que parecen hechas a propósito para despedir el mar como es debido: Karaada y Poyraz, nombres que se vuelven sensaciones — agua turquesa, bahías tranquilas, un último almuerzo con vistas, últimos baños sin prisa. El regreso a Bodrum es dulce: se encuentra de nuevo en el puerto del que partió, pero con otra actitud. Y la cena final a bordo suele ser aquella en la que se da cuenta de haber construido recuerdos e incluso alguna amistad.

Qué está incluido
- 7 noches en camarote en una goleta estándar con aire acondicionado
- Tasas portuarias incluidas
- Pensión completa: 7 desayunos, 6 almuerzos, 7 cenas
- Agua durante las comidas incluida
- Asistencia en italiano en el embarque y el desembarque
- Posibilidad de añadir vuelos (Bolonia, Bérgamo, Roma) + traslados colectivos desde/hacia el aeropuerto de Bodrum
Información de embarque y desembarque
- Embarque: Bodrum a partir de las 15:30
- Desembarque: Bodrum antes de las 10:30
- Cómo llegar a Bodrum: vuelos vía Estambul + traslado colectivo bajo petición
Estado del programa y alternativas
Programa en camarote compartido: temporalmente suspendido Consúltenos información y alternativas para el alquiler de goleta en exclusiva o los cruceros en goleta en Turquía
A tener en cuenta
- Camarotes de 8–12 m² aproximadamente, cama de matrimonio «a la francesa» o camas separadas
- Baño privado con lavabo, cabina de ducha, WC
- No hay camarotes individuales/triples; los camarotes no son todos iguales
- Ropa de cama limpia + 1 toalla por persona (sin toallas de playa), no se cambia hasta el desembarque
- Aire acondicionado activo 8 horas al día (posibles limitaciones en los puertos)
- Tripulación: capitán, marinero, cocinero; inglés básico
- Bar de a bordo con bebidas a precios módicos, pago según consumo en efectivo
- Ruta/paradas modificables según la meteorología, el viento, las aduanas o la afluencia en las bahías (prioridad a la seguridad y el confort)
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